En esta sección podrás encontrar los testimonios de personas que conviven con la epilepsia, ya sea de forma directa o bien porque afecta a sus familiares y amigos.

  • Elena y AnaAna Núñez, dedicado a su hermana Elena
    Nunca me lo hubiese imaginado, que mi hermana podria nadar 1500 metros en mar abierto. Sí. 1500 metros que dicen mucho de su amor, apoyo y sensibilidad hacia las personas que conviven con epilepsia. Cada vez la quiero mas. Cada vez disfruto mas a su lado. Cada vez unimos mas fuerza juntas. Esos te odio en las peleas jajaja… ¡Que falsedad de palabras! Esos te quiero, que se sienten pero no se dicen jajaja Que realidad. El amor de hermanos supera todas las barreras. Supera enfermedades, peleas, accidentes, operaciones y 1500 metros. Vaya valentía tiene, vaya granito de arena aporta, vaya persona mas grande tengo a mi lado cada dia… ¿Porque… cuando parece que la vida te derrota, qué haces? Nadar y nadar y volver a nadar. Nosotras nadaremos, correremos, venderemos rosas juntas en el camino por la epilepsia.
  • MarinaMarina Calixto
    Mi nombre es Marina. Tengo catorce años, el pelo y los ojos oscuros y soy alta. Pero tengo un problema: tengo epilepsia. La epilepsia es una enfermedad que afecta al cerebro, que puede tener todo lo que puede sobrevivir. Con esta crisis de la enfermedad puede ser de muchos tipos, tales como: caer, vomitar, tener convulsiones, perder la saliva, etc … Mi madre encontró una asociación llamada “Sea of ​​Dreams” dedicada a actividades y campamentos con niños con epilepsia. Participé en uno de los campos con la asociación y me gustó mucho y desde ese momento fui a todas las actividades e incluso hice buenos amigos allí. Mi padre vino con una idea que iba a crear una empresa para prevenir y hacer las crisis epilépticas menos perjudiciales con un dispositivo. La empresa se llama MJN: Marina y Jana Neuroserveis. Desde allí, dijo que participaría todo tipo de competiciones y incluso en el primer concurso, la empresa ganó el primer premio. Yo estaba muy agradecida de ganar ese premio. No se lo dije a mi padre directamente, pero estaba muy agradecida de lo que mi padre hizo por mí. Mi padre me dijo que ahora la compañía estaba dedicada a mí, pero que cuando crezca será mía. Me sorprendió que mi padre fundara una empresa especializada en mí, estoy emocionada. Siempre estaré agradecida con él.