Existen diferentes tipos de crisis epilépticas pero la manera de actuar ante ellas sigue una secuencia similar.

Las crisis convulsivas comienzan cuando la persona pierde el conocimiento, se pone rígida de pronto, cae al suelo y empieza a sacudir el cuerpo.

Ante una crisis parcial, sin embargo, la persona parece confusa, indiferente, realiza movimientos automáticos (ruidos con la boca, movimientos torpes con las manos, deambulación…). También podría manifestar comportamientos inapropiados que pueden confundirse con una intoxicación por drogas o alcohol.

En cualquier caso es muy importante tener en cuenta el siguiente protocolo de actuación:

Cómo actuar

  • Mantener la calma, ya que una vez iniciada la crisis, no la podremos detener
  • Alejar a los observadores y retirar los objetos peligrosos del área
  • Proteger a la persona para que no se haga daño: poner algo blando debajo de la cabeza, aflojar la ropa ceñida que pueda dificultar la respiración y retirar las gafas o cualquier objeto que pueda hacerle daño durante la crisis
  • Con cuidado, poner a la persona de costado, para que cualquier líquido en la boca pueda salir sin causar peligro
  • Mirar con un reloj la duración de la crisis convulsiva. Si dura más de cinco minutos llamar al 112
  • Cuando la crisis acabe, acompañar a la persona hasta que esté recuperada y permitir que descanse si así lo desea

Cosas que no se deben hacer nunca

  • No forzar a la persona para que abra la boca ni ponerle nada dentro
  • No trasladar a la persona a otro sitio
  • No intentar impedir que la persona se mueva o tiemble, no tratar de parar las convulsiones
  • No intentar despertar a la persona, no gritarle ni sacudirle
  • No darle agua, alimentos o medicación ninguna vía oral mientras dura la crisis

MÁS INFORMACIÓN: http://www.panoramicaepilepsia.com/que-es/

 

Cuándo solicitar ayuda médica

  • Si la crisis dura más de cinco minutos
  • Si la crisis se repite en un corto periodo de tiempo
  • Si la persona no se recupera por completo después de descansar un rato tras la crisis
  • Si ha habido un traumatismo importante durante la crisis
  • Si la persona que ha tenido la crisis es una mujer embarazada
  • Si la persona que ha sufrido la crisis no padece epilepsia y puede necesitar tratamiento por otra enfermedad aguda