Epilepsia y vida adulta

Convivir con epilepsia puede generar inseguridad en uno mismo y miedo en su entorno. Así que si has debutado en epilepsia en tu vida adulta, o si las crisis han vuelto en este momento de tu vida, lo que siempre recomendamos es que te des el tiempo de procesarlo y de sentir todas las emociones que esto te esté generando, dejando de lado la vergüenza.

Habla con las personas que te rodean, explícale cómo te sientes y pide ayuda si es necesario.

Puedes contactar, a través de este listado, con las asociaciones de varias comunidades de España. Encuentra la más cercana a ti y ponte en contacto con ellos, compartir tu experiencia te ayudará a aclarar dudas y a tener un nivel de comprensión diferente. 

Relaciones sociales

El hecho de tener epilepsia no tiene porque limitar tu vida social y tus relaciones íntimas.  

Habrá que tomar unas precauciones para tener controlada la epilepsia y cuidar de tu calidad de vida. 

Puedes salir, cenar con amigos, ir de viaje, siempre y cuando cuentes con información precisa sobre los comportamientos de riesgo que se deben evitar para tener controlada la epilepsia. 

Entre estas recordamos la importancia de mantener una rutina, dormir las horas suficientes y limitar las horas de pantalla.

Relaciones íntimas y afectivas

El hecho de tener epilepsia no es una condición para evitar las relaciones íntimas. Es importante que hables con tu pareja para que sepa toda la información sobre qué tipo de epilepsia tienes y para saber cómo actuar en caso de una crisis.

En algunos casos puede haber problema en las relaciones sexuales, esto normalmente está relacionado más con la preocupación que con la epilepsia en sí. 

Aunque es bueno consultar con tu neurólogo si la medicación que tomas puede tener algún efecto. 

Mujer y embarazo

Sabemos que hay muchas inquietudes sobre la epilepsia y la relación con todas las etapas del desarrollo de la mujer: la relación con el ciclo menstrual, las preguntas sobre el uso de los anticonceptivos,  el momento del embarazo o la fase de la menopausia. 

En esta guía que ha desarrollado Vivir con Epilepsia, podrás encontrar respuestas sobre estos temas.

Conducción y epilepsia

En España, una orden de 2010 permite que las personas con epilepsia conduzcan con seguridad en función de las crisis que tengan y la frecuencia de las mismas. 

Para ello deben acreditar que están libres de crisis convulsivas o epilépticas durante el último año, mediante un informe favorable emitido por su neurólogo en el centro de reconocimiento médico, el día para la expedición o renovación del carnet de conducir.

En el caso de ser considerado apto, la Dirección General de Tráfico dará el visto bueno por un determinado periodo en función del tipo de epilepsia y crisis. La propia norma define la epilepsia y las crisis para hacer su propia clasificación al respecto y valora el grado de profesionalidad de los conductores (Grupo 1 o 2) y las diferentes características de las crisis epilépticas.